El problema
Una tienda de alimentos que vende por chat depende de que alguien atienda cada pedido, repita precios y coordine la entrega a mano. En el día a día eso limita cuánto se puede vender.
La solución
Construí una tienda online con catálogo por tipo de producto, destacados, carrito y pago, pensada para entrega a domicilio en el día. El pedido entra estructurado y listo para despachar.
El resultado
El negocio recibe pedidos completos y ordenados sin depender de una conversación. El cliente arma su compra y la tienda se concentra en entregar.
Bodegón de Dolores está en producción, vendiendo alimentos en La Habana. Forma parte de un conjunto de tiendas online que he desarrollado para ese mercado.